A  mayor ingreso en el año, mayor será la tasa que resulte a aplicar.

El Impuesto a la Renta es un tributo que se realiza anualmente por la explotación de un capital, ya sea un bien mueble o inmueble que se paga de acuerdo a escalas establecidas por la Superintendencia Nacional de Aduanas y de Administración Tributaria (Sunat), este aporte lo realizan las empresas, trabajadores en planilla e independientes (recibo por honorario) y arrendatarios de departamentos.

Para la determinación del Impuesto a la Renta de Personas Naturales que no realizan actividad empresarial, se han separado las rentas de la siguiente manera:

Primera categoría, las rentas reales del arrendamiento o sub – arrendamiento, el valor de las mejoras, provenientes de los predios rústicos y urbanos o de bienes muebles.

Segunda categoría, intereses por colocación de capitales, regalías, patentes, rentas vitalicias, derechos de llave y otros.

Tercera categoría, en general, las derivadas de actividades comerciales, industriales, servicios o negocios.

Cuarta categoría, las obtenidas por el ejercicio individual de cualquier profesión, ciencia, arte u oficio.

Quinta categoría, las obtenidas por el trabajo personal prestado en relación de dependencia.

Rentas de fuente, extranjera, aquellas que provienen de una fuente ubicada fuera del territorio nacional. Las rentas de fuente extranjera no se categorizan y se consideran para efectos del Impuesto siempre que se hayan percibido.